El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) vio decrecer su número de afiliados en 58.088 autónomos, hasta los 3.104.248 trabajadores, un 1,8% menos, lo que supone una ralentización en la pérdida de empleo dentro del colectivo, que se vio reducido en un 4,7% durante 2009.
Por su parte, Baleares y Cataluña cerraron el año con una caída del empleo de autónomos del 1,9%, es decir, por encima de la media. La Región de Murcia lideró esta disminución de autónomos a nivel nacional, con un -3,7 por ciento.
Así se desprende de un informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), en el que ponen de manifiesto que "no cabe duda de que 2010 ha sido un mal año para los autónomos".
"Mientras no seamos capaces de frenar la sangría de autónomos y empresas y de generar nuevas y sólidas iniciativas emprendedoras España continuará perdiendo empresas y con ello, aumentando las cifras de desempleados", añade.
Por sectores, el informe elaborado por ATA muestra cómo la construcción volvió a ser, al igual que ya sucedió en 2009, el sector que registró una mayor pérdida en el número de autónomos, al descender un -7,9%, con 36.408 personas menos.
La agricultura, industria y transporte han sido los otros grandes afectados por la crisis, con 10.898, 7.524 y 5.371 autónomos menos, respectivamente.
Este elevado número de bajas ha sido ligeramente paliado por el crecimiento de los sectores de la educación (+3,8%), información y comunicación (+3,2%), actividades sanitarias (+3,1) o actividades profesionales (+2,4%).





