Un grupo de amigos creó la Asociación Marítimo Cultural de Eivissa y Formentera con la ilusión de evitar la destrucción del llaüt Bartolomé, construido en 1915. La recuperación de esta embarcación finalizará en mayo, y está enmarcada dentro del futuro Museo del Mar de Sant Antoni.
Jordi Cardona es uno de los impulsores de este proyecto, junto a Gerard Delgado, armador, y Toni Sandic, piloto de la Marina Mercante, entre otros. Todos ellos son buenos conocedores del mar y del patrimonio marítimo ibicenco.
Cardona acude a la cita para detallarnos la evolución de esta aventura, pero no quiere aparecer en ninguna fotografía: ”El verdadero protagonista es el Bartolomé”, aclara. Es licenciado en Ciencias del Mar y padre de familia, le encontramos todos los días del en su Restaurante de Sa Caleta, y durante las noches de invierno da clases de biología pesquera. “Sí, soy un pluriempleado. Y doy gracias a la guardería, porque me permite trabajar con el Bartolomé durante las mañanas”. Dice que su relación con la embarcación es “vocación y casi un amor a primera vista”.
¿Por qué se escoge el Bartolomé y no otro?
Primero por las condiciones de construcción de este barco. Es un "llaüt" muy grande, algo que hoy día ya no existe. Lo veía entrar y salir de puerto en mi época de marinero, pensaba que era una pieza especial, así que de alguna manera fue un amor a primera vista. La embarcación se dio de baja de la pesca y conseguimos salvarlo, de lo contrario hubiera sido destruido de inmediato, como es habitual en estos casos.
Hoy día es Patrimonio Marítimo de Eivissa
Estuvimos indagando y estirando del hilo hasta ver que la restauración era una posibilidad real. Presentamos el proyecto al Consell y al Ayuntamiento de Sant Antoni. Los dos estamentos nos hicieron caso, confiaron en nosotros, y desde 2007 hemos firmado tres convenios mediante los cuales hemos conseguido llegar al punto actual, que es la primera fase de todo el proyecto.
Una gran vela latina
Tiene 13 metros de eslora y 4 de manga. Se construyó en Palma, pero es una construcción idéntica a la que se hacía en Eivissa a principios de siglo. Es una barca de arrastre, se construyó con esa finalidad. Nació sin motor, iba a vela. Trataremos de conseguir que quede lo más parecido posible a como era en 1915. La vela latina será de unas dimensiones que en Eivissa hace muchos años que no se ve, y eso será un reclamo para mucha gente.
Tiene un hermano gemelo, "el Rafael"
Practicaba un tipo de pesca que se realizaba en pareja. Eso nos hizo pensar que el Bartolomé debía tener un hermano gemelo. Y tenemos la magnífica suerte de saber que el Rafael está en Palamós. Fue restaurado por un mestre d’aixa ibicenco. El armador está haciendo un trabajo muy parecido al nuestro, en cuanto a desarrollo del patrimonio cultural, en este caso de Cataluña. Nos ha prometido que cuando lo botemos vendrá a recibirnos. Éste será, de alguna manera, un reencuentro entre dos hermanos.
¿Os da miedo la responsabilidad de intervenir sobre una joya así?
El miedo es relativo. Has de tomar una decisión en algún momento, pero si no te la juegas tampoco ganas nunca. Y como somos un grupo de personas, todos sabemos un poquito de algo, unos más que otros, pero creo que formamos un buen equipo.
Mestres d’aixa de Vinarós
También tenemos un grupo de mestres d’aixa. Son de Vinarós y llevan haciendo este trabajo toda la vida. Tenemos la suerte de contar con ellos, porque son grandes personas y unos profesionales dignos, ya habíamos contado con ellos para otros trabajos que hicimos con el Cala Millor y el Thopaga.
Madera de pino y tropical
Los barcos, tradicionalmente, se hacían con madera de pino, que era lo abundaba aquí. Se le realizaba un tratamiento para que durara tantos años como ha durado este, que básicamente consistía en ponerla dentro del mar, para que éste sanara la madera y la carcoma no la atacase. Como hoy día no tenemos ni el tiempo ni la posibilidad de conseguir este tratamiento que dura años, hemos escogido madera tropical para las partes estructurales del barco. Es la que tiene la rigidez y la dureza más parecida a aquella. El resto de barco es pino, al que hemos dado un tratamiento químico.
El futuro Museo del Mar
El Museo del Mar estará en el Faro de Ses Coves Blanques, y pensamos que era una plataforma ideal para un proyecto de restauración. Nos abrazaron, y esperamos que sea una amistad muy duradera. Las obras están avanzadas, ahora falta el proyecto museístico. Es una restauración impresionante de un patrimonio ibicenco muy importante, ya que Sant Antoni tienen toda una red de bienes patrimoniales como son la bahía, el faro y el aquarium, que cuando consigan enlazarlo todo será una visita obligada de todos los ibicencos y de quienes nos visitan.
¿Podemos visitar el Bartolomé?
Estamos encantados de recibir a todos los que lo deseen, porque consideramos que es digno de visitar. Podemos expicarles todo el proceso. Hasta ahora hemos recibido a la Escuela de Artes y Oficios, que tienen la rama de carpintería y les vimos muy contentos.
¿Crees que los jóvenes han abandonado por completo los oficios antiguos, o podemos hablar de un leve resurgir?
Hace dos años el Consell puso en marcha un curso de mestres d’aixa en Santa Eulària y de ahí salieron un grupo de chavales que ahora mismo son aprendices, y sé que tienen la ilusión de empezar a trabajar en carpintería de barcos. Estos carpinteros cada vez son menos y la gente piensa que son barcos viejos y no antiguos. Necesitamos un impulso y la confianza para que esta gente coja la experiencia necesaria y sean auténticos mestres d’aixa.
¿El mar tiene salida? El que que desea trabajar consigue hacerlo?
Yo estudié Ciencias del Mar y estoy sirviendo pescado fresco. Da trabajo pero hay mucha gente. Me encantaría tener un abanico más grande de posibilidades de trabajos relacionados con la gestión marítima. Poco a poco va creciendo, pero también van creciendo los profesionales que van saliendo al mundo laboral. Hacemos lo que podemos. De momento nos hemos adentrado en algo tan loco como restaurar barcos de casi 100 años, así que por qué no intentarlo con todos los que podamos. De momento, éste navegará y nos ayudará a conocer más a fondo el mar pitiuso.
¿Ya tenéis en mente algún futuro proyecto?
Tenemos la posibilidad de restaurar dos "llaüts" más pequeños, pero muy parecidos, construidos en Eivissa. Lo estamos haciendo de forma privada, es un proyecto de Toni Sandic. Son el Fátima y el Reina del Mar. Volver al inicio




