El Área de Salud de Eivissa y Formentera, y más concretamente el servicio de Nefrología del Hospital Can Misses dirigido por el doctor Ángel Solís, ha realizado en los últimos tiempos un importante esfuerzo para potenciar el tratamiento de la diálisis peritoneal domiciliaria frente a la hemodiálisis.
En España aproximadamente un 10% de los pacientes en diálisis está tratado en diálisis peritoneal domiciliaria. En Baleares, se manejan datos muy similares, sin embargo la prevalencia actual en Eivissa y Formentera de pacientes en diálisis peritoneal respecto a hemodiálisis es de aproximadamente un 30%, datos que revelan que las Islas Pitiusas son líder en la Comunidad.
De los 14 nuevos pacientes que han ingresado en diálisis del Hospital Can Misses en el 2010, siete lo han hecho diálisis peritoneal domiciliaria, lo que supone una incidencia del 50% en lo que va de año.
Esta modalidad de tratamiento es domiciliaria. La eliminación de sustancias tóxicas se realiza a través de la membrana peritoneal del paciente, y se puede realizar de forma manual o de manera automatizada, durante la noche mientras se duerme.
No es preciso acudir 3 días a la semana al hospital, pinchar agujas, ni se da la intolerancia hemodinámica a veces presente en la hemodiálisis. Así, el paciente sólo acude al hospital para revisión cada uno o dos meses. Es un método más fisiológico y da más independencia, libertad e intimidad a los pacientes.
Según una encuesta realizada recientemente entre nefrólogos de diversos países europeos, la mayoría de los profesionales cree que la DP domiciliaria es la mejor opción de tratamiento para iniciar diálisis.
Varios estudios han determinado que los pacientes en DP domiciliaria tienen un mayor índice de satisfacción que los pacientes en HD en centro. Para el doctor Ángel Solís, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Can Misses, una de las explicaciones sea “que quizá son precisamente los pacientes en DP domiciliaria los que más han participado en la elección de su tratamiento”.
Tiene además indicaciones fuera de la insuficiencia renal terminal, como son la insuficiencia cardíaca refractaria y la insuficiencia hepática. Solís apunta que “además, la diálisis peritoneal domiciliaria presenta un menor coste y mayor eficiencia que la hemodiálisis”.
Para el doctor Solís ha sido muy importante “la colaboración que ha existido tanto con el servicio de cirugía de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario como con el Servicio de Cirugía del Hospital Can Misses, para la colocación del catéter peritoneal, y tratamiento de algunas complicaciones”. Volver al inicio





