El presidente del Consell d’Eivissa, Xico Tarrés, acompañado de la consellera de Asuntos Sociales del Govern, Fina Santiago, y del alcalde de Sant Josep de sa Talaia, Josep Marí Ribas, entre otras autoridades políticas, inauguraron ayer por la tarde la nueva Residencia y Centro de Día de Sant Jordi.
Este equipamiento, denominado Can Raspalls y destinado a las personas con alguna discapacidad, ha tenido un coste de 9,4 millones de euros invertidos por el Govern balear.
El centro empezará a funcionar a partir de abril y dará servicio a un total de 135 personas, 65 en régimen de residencia y 70 en los dos centros de día de que disponen estas instalaciones. El Consorcio de Gestión Sociosanitaria del Consell d’Eivissa, que actualmente gestiona la Residencia de Can Blai entre otros servicios asistenciales, asumirá la gestión del centro.
Estas instalaciones cuentan con una superficie útil construida de 6.196 metros cuadrados distribuidos en tres bloques y cuatro plantas o niveles –incluyendo una planta subterránea. Además, los espacios exteriores ocupan algo más de 4.000 metros cuadrados.
Según ha manifestado el Consell mediante un comunicado, la puesta en marcha del Centro Polivalente de Can Raspalls “supondrá un salto cualitativo en cuanto a la atención a las personas con enfermedades mentales, dependientes, con disminución psíquica o física de toda la isla”.
Entre otros servicios, el centro de Can Raspalls dispondrá de una piscina cubierta, dotada de un techo retráctil que permitirá abrirla al aire libre cuando el clima sea favorable, salas de fisioterapia, rehabilitación e hidroterapia, salón de actos, gimnasio, comedores y salas de estar.





