Anoche, a las 22,30 horas, la Guardia Civil y la Policía Local de Sant Antoni acudía al edificio Aníbal -situado en la calle Médico Mateu Gasull 1 de esa localidad- por un aviso de incendio. Efectivamente, en la sexta planta del edificio, en el apartamento número 10, se estaba produciendo una gran acumulación de calor y humo.
Cuando dos agentes de la Guardia Civil entraron al domicilio tras derribar la puerta, descubrieron el cuerpo de un hombre de 40 años sin conocimiento al que inmediatamente trasladaron al pasillo para intentar su reanimación, aunque sin éxito. Minutos más tarde llegaban los servicios de emergencia del 061 que trataron infructuosamente de reanimar a la víctima una vez más, pero el hombre ya había alcanzado un punto de intoxicación por inhalación de humo irreversible.
Los Bomberos acudieron al lugar a las 22,40 horas para proceder a asegurar el lugar y lograr la ventilación total del condominio, pudiendo comprobar que los eneseres más afectados por el incendio fueron un colchón y un somier. Debajo de la cama se encontró un cenicero, lo que fortalece la primera hipótesis que hace pensar en un cigarrillo mal apagado como origen del incendio. Además, no había ningún aparato eléctrico cerca del foco del fuego y el resto de enseres de la casa no fue prácticamente afectado.
Por otra parte, el apartamento se encontraba en un estado de falta de ventilación total, pues las persianas y ventanas estaban completamente cerradas. Los Bomberos han informado a este medio que cuando las personas -e incluso los animales- están durmiendo pierden el sentido del olfato, lo cual hace más fácil su rápida intoxicación por inhalación excesiva de humo.
En el caso de esta persona -que respondía a las iniciales A.R.O.- la Guardia Civil no lo encontró sobre la cama de la habitación sino "con intención de salir", es decir, que aunque ya con un excesivo grado de intoxicación, la víctima habría despertado y habría querido acceder a la salida del apartamento aunque sin éxito. Volver al inicio





