El mes de agosto que está a punto de finalizar ha sido “uno de los mejores” de los últimos diez años, según apuntan diferentes sectores empresariales de las islas Pitiüses. No obstante, su valoración global de la temporada difiere según el sector de negocio al que se dedican. Los que mejor valoran la actual temporada turística en Eivissa y Formentera son los concesionarios de playas (hamacas, quioscos, deportes acuáticos, etcétera).
El presidente de la asociación que agrupa a estos empresarios, César Jerez, asegura que la mayor parte de los consultados han visto incrementada su facturación en un 20%, si bien hay algunos que lo han hecho en un 30 por ciento “y otros hasta en un 40 por ciento”, señala. “Si el mes de septiembre es bueno, cerraremos una temporada con las mismas cifras que la de 2004, que fue una de las mejores de la década”, asegura Jerez.
Este empresario ha detectado un mayor poder adquisitivo de los turistas británicos así como una recuperación del número de visitantes de otros mercados habituales del norte de Europa. Incluso, como signo de que 2010 ha sido un año diferente, asegura que los turistas “vuelven a reservar hamacas de un día para otro”. “En los últimos años siempre nos quedaban hamacas vacías y no era necesario reservar”, recuerda.
La asociación de comerciantes de Sant Antoni también ha apreciado un incremento “ligero” del volumen de negocio en agosto respecto al año pasado. Su valoración, en cambio, es más negativa: “No podemos dejar que el espejismo de un agosto algo mejor nos haga perder la perspectiva de una temporada cada vez más corta”, asegura Joan Torres, portavoz de este colectivo. “Los datos de tráfico del aeropuerto son muy altos, es cierto, pero esto lo que nos indica es que las estancias son cada vez más cortas, gente que viene para tres o cuatro días, y que no tiene tiempo de ir a comprar o salir a cenar a un restaurante”, analiza Torres.
Más pesimista se muestra Pedro Ortiz, presidente de la asociación de restaurantes, que cree que los incrementos que se han detectado en las zonas de las playas no se han apreciado en los negocios situados en el interior de la isla: “El litoral sí ha visto cómo aumentaba la afluencia de personas, pero los negocios del interior no, creo que podemos estar incluso algo por debajo que el año pasado”. Ortiz considera que la temporada dura actualmente entre 45 y 50 días (del 10 de julio al 30 de agosto) y que el ‘todo incluido’ y otros tipos de paquete turístico hacen que los visitantes tengan pocos alicientes a la hora de ir a un restaurante. No obstante, cree que las valoraciones de temporada se efectuarán de forma más objetiva cuando esta finalice oficialmente, a partir del 31 de octubre. Volver al inicio








