
Hoy se ha inaugurado el gasoducto terrestre que hace posible que el gas natural lleggue a Eivissa desde la Península. El tramo, de 17,7 kilómetros de longitud, va desde Cala Gració a la central de Gesa-Endesa en Vila. Unas obras que han costado 15,2 millones de euros. Se prevé que dentro del primer trimestre de 2011 la central de Eivissa ya empiece a producir electricidad con gas natural.
Ahora hay que construir toda la red que, desde la central de Gesa-Endesa, hará llegar el gas natural a los usuarios de Vila primero y después al resto de la isla. Según ha explicado el director de Gesa Gas, Javier Nausía, la ciudad de Eivissa “será abastecida con gas natural a lo largo del 2011”, mientras que a las zonas foráneas de la isla llegará “más tarde”.
El gas viene de la península, concretamente desde Denia, a través de un gasoducto submarino
de 250 kilómetros de longitud. De Denia llega a cala Gració, donde es recogido por el gasoducto terrestre inaugurado hoy y lo lleva a Sant Antoni. Des de allí el gasoducto transcurre a un metro y medio bajo tierra al lado de la autovía de Sant Antoni hasta la central de Gesa en Vila.
El gas natural es una de las energías más limpias y eficientes para utilizarlas en sistemas de agua caliente sanitaria, calefacción o dentro de una gran diversidad de aparatos en cocinas domésticas o industriales. Su puesta en marcha supondrá un ahorro medioambiental ya que descongestionará las chimeneas de la central eléctrica de Gesa-Endesa. Volver al inicio




