El cansancio pasó factura al Palacio de Congresos y no pudo despedirse de la temporada con un triunfo. Las ibicencas quisieron pero no pudieron ante un Gran Canaria que sin hacer demasiados alardes se llevó la victoria (55-66).
A pesar de ello, la afición, que a lo largo de la campaña ha vivido grandes tardes de baloncesto en el Municipal de Santa Eulària, ovacionó al término del encuentro a su equipo, que ha firmado un excelente curso alcanzando con antelación el objetivo de la permanencia.
Poco importaba que en el tramo final de la competición la jugadoras del Puig d’en Valls hayan acusado su desgaste físico y hayan encajado cuatro derrotas de manera consecutiva.
Las sensaciones ofrecidas durante la temporada superaron las expectativas previas, cuajando un equipo luchador que incluso por momentos hizo pensar en objetivos mayores.
Ahora, finalizada la competición y asegurada recientemente la continuidad del técnico, el club se concentrará en la renovación de sus jugadoras.







