El nuevo e italianizado Eivissa-Ibiza vivió ayer una tarde que, más que un día normal de pretemporada, pareció un film de los hermanos Marx. El nuevo conjunto entrenado por Onofrio Barone se impuso en partido amistoso al Formentera en Can Misses por 6 goles a 0 en un partido que duró sólo 45 minutos. Y es que al descanso, el técnico de la pitiusa menor, Gregori Vendrell, decidió que ya había tenido suficiente y, en vista del poco éxito de los suyos, decidió abandonar el encuentro y que sus jugadores no disputaran la segunda mitad. Surrealista, esperpéntico y significativo de cara a lo que le espera al “macroproyecto” encabezado por Antonio Stina.
El caso es que el Eivissa, plagado de nuevas caras internacionales, fue muy superior a un Formentera que mucho tendrá que mejorar si no quiere pasar aprietos en la próxima Liga Interpueblos. El bloque de Barone, en el que debutaron las dos últimas incorporaciones, el argentino Maximiliano Re y el francés Jonathan Mvuemba, pasó por encima de los formentereses y en tan sólo 45 minutos, se fue hasta el set en blanco en el marcador. Mvuemba, con dos tantos, Somma con dos más, Hernán Lillo y Ventamiglia fueron los autores de las dianas.
Así las cosas, lo que tenía toda la pinta de convertirse en una goleada escandalosa quedó tan sólo en este 6 a 0 por la sorprendente retirada del Formentera. Con esta victoria, el Eivissa se rearma moralmente después de la derrota encajada días antes ante el filial de la Penya Deportiva por un gol a tres. El Eivissa disputará otro amistoso el próximo sábado, ante la Penya Independiente.
Además del partido de Can Misses, este fin de semana se han disputado otros encuentros amistosos entre equipos de Regional. El Portmany se impuso al Atlético Jesús por 1 gol a 2, y el Sant Jordi ganó por 0 goles a uno a la Penya Deportiva B.
Volver al inicio
publicidad