
La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) prevé iniciar durante el mes de octubre el dragado de la zona del Botafoc, en el Puerto de Eivissa, tras haberse hecho pública por parte de la Unesco la decisión final del Comité de Patrimonio Mundial tomada en la reunión celebrada este verano en Brasilia.
Una decisión que no pone impedimentos a la ampliación del Puerto de Eivissa proyectada por la APB.
En la publicación de esta decisión por parte del Comité de Patrimonio Mundial, se destacan los “detallados comentarios aportados por la APB” a las recomendaciones del informe de la misión de seguimiento del Bien, que pudo comprobar in situ, el pasado mes de noviembre, la relación del proyecto de ampliación del puerto de Eivissa con el Patrimonio Mundial, 'Eivissa, Biodiversidad y Cultura'.
En este sentido, la APB se compromete a cumplir la petición de la Unesco de informar de inmediato en caso de que se produzca algún impacto imprevisto o adverso al Bien durante el dragado del Botafoc, así como tomar las medidas oportunas para mitigar, controlar y evitar cualquier impacto negativo durante y después de los trabajos. La APB colaborará conjuntamente con el Estado en la elaboración del informe de seguimiento de la conservación del bien que debe enviarse al Comité de Patrimonio Mundial antes del 1 de febrero de 2011.
Obras en marcha
En estos momentos se están construyendo los pilotes que van a soportar los dos pantalanes de doscientos metros de eslora de los muelles del Botafoc.
Durante el mes de octubre, una vez finalizada la temporada alta turística, se iniciará el dragado de unos 480.000 m3 del fondo marino del Botafoc y su posterior traslado al punto de vertido aprobado por la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), situado a 23 kilómetros del puerto de Eivissa y a 17 del límite del entorno natural protegido de los bienes por la Unesco.
La APB recuerda nuevamente que la construcción de los muelles del Botafoc se ha tramitado y aprobado cumpliendo escrupulosamente con toda la normativa vigente, considerando especialmente los aspectos relativos al patrimonio ambiental y cultural que representan Dalt Vila y el Parque Natural de ses Salines, además de haber adoptado precauciones extremas que se mantendrán durante el proceso de ejecución, conforme a las medidas ya previstas por el estudio de impacto, el plan de vigilancia y la declaración de impacto ambiental. Volver al inicio





