Una temporada más sigue de moda por algunos pocos turistas británicos la práctica de lo que se ha venido denominando “balconing”. Parece ser que por parte de los hoteleros han acordado hablar con los touroperadores y los guías, además de intentar que esta práctica aparezca lo menos posible en los medios de comunicacion y en las distintas redes sociales como Facebook o Youtube, para no darles publicidad y por lo tanto evitar así ponerlo aún más de moda.
Está bien. Los empresarios han actuado rápido, pero entiendo que hacen falta más medidas y que estas sean contundentes e inflexibles. Además de jugar con nuestro pan, estos tipos arriesgan sus vidas y también la de otras personas, ya que no solo es su propio físico, sino también el de personas ajenas a estas borracheras o ‘colocones’ que pueden ser víctimas de estos locos.
Por parte del Govern balear es preciso que de forma urgente se apruebe alguna normativa, pudiendo sancionar duramente a los turistas que realicen esta práctica y a la vez mostrando apoyo institucional y dar seguridad a los hoteleros con respecto a que puedan echarles inmediatamente de forma legal de sus hoteles a personas que lleven a cabo esta peligrosa, absurda e inaceptable moda, que como ya he dicho, no solo puede perjudicar a los que saltan, sino también a otras personas que estén en la piscina.
Con medidas estrictas todos saldremos ganando:
1º) Evitamos desgracias físicas de invalidez y que hasta pueden llegar a perder la vida. 2º) Evitamos la mala imagen de estos establecimientos en cuestión y de todas las islas en general.
3º) Muy importante, que tanto los ciudadanos como las instituciones británicas se den cuenta que los empresarios y autoridades de Baleares actuamos, que somos rotundos y no aceptamos este peligroso juego y por ello tomamos medidas inmediatas, duras y hasta radicales si hace falta para así evitar o al menos reducir estos saltos mortales.
Esto debe ser ya de inmediato, no para la próxima temporada, si no es posible vía decreto o alguna otra fórmula rápida, pues habría que indagar en la actual ley vigente, por donde se les puede parar los pies a estos locos; mediante el hecho de no aceptar las normas de convivencia, la de escándalo público (a veces es de noche y hacen ruido) y la más grave poner en peligro su vida y la de otros clientes del establecimiento en cuestión.
Lo dicho, si no se actúa rápido y contundente, se demostrará que no sabemos controlar estas situaciones y lo peor... que esto no tiene remedio!
Señor conseller, actúe Ud. de forma rápida y eficaz y demuestre así su conocimiento y experiencia como máxima autoridad que fue en el municipio más turístico de Baleares.
Pep Ribas Ribas





