Sólo dos líneas para manifestar mi satisfacción por la decisión de la Casa Real española de no acudir el pasado fin de semana al enlace matrimonial del Príncipe de Mónaco.
Todavía recuerdo la intervención de Alberto del Principado en la reunión del Comité Olímpico Internacional en donde nos hizo mucho daño, a España y más concretamente a la ciudad de Madrid impidiendo así que finalmente venciera una de las candidaturas favoritas.
Se podía medioentender (aunque igual de despreciable) que Alberto hubiera defendido una candidatura suya, pero no era comprensible que se ensuciara por favorecer a terceros países, sus palabras iban con mala intención….con mucha maldad.
El contenido de su intervención hacía referencia a la inseguridad de la capital española, esto dicho en un foro semejante donde lo dan en directo por todas las televisiones del mundo, sus palabras fueron desafortunadas, no propias de un principe y muy graves.
Al nuevo matrimonio, eso, que coman perdices…..porque de lo otro lo dudo !!
Pep Ribas Ribas





